Las etiquetas nutrimentales y sus 4 engaños

En estos 4 años que llevo dando consulta me he dado cuenta que la mayoría de la gente no entiende las etiquetas nutrimentales o simplemente no las lee porque les parece innecesario, confuso o sienten que les quita tiempo.

En mi opinión, hoy en día resulta totalmente necesario saber hacerlo  (al menos que nunca consumas productos industrializados, lo cual es bastante complicado con este ritmo de vida).

¿Por qué lo considero TAN importante?

  • Para seleccionar alimentos por costo-beneficio y no por precio, moda o costumbre.
  • Para aprender a comprar en base al contenido nutrimental.
  • Para conocer nuevos productos saludables.
  • Para descartar el consumo de alimentos que en realidad no te hacen nada bien.

Por estas razones, el objetivo de este post es que a partir de hoy la lectura de etiquetas sea más clara, sencilla y útil para tí. ¿Cómo? Entendiendo 4 engaños mercadológicos y conociendo las estrategias que evitarán que caigas en ellos:

Engaño #1: Reportar la información nutrimental de raciones que no suelen corresponder a lo que consumimos

Lo normal es encontrar la información nutrimental de un producto por ración y aquí es donde está el problema, ya que las raciones no siempre corresponden con lo mismo que consumimos del producto. Por ejemplo, en una botella de agua Levité pepino y limón nos informan que las calorías por ración son sólo 20, pero en realidad la botella tiene 5 raciones, es decir que tiene 100 calorías en total.

Esto ocurre con muchos otros productos como papitas, jugos o paquetes de galletas, en donde disminuyen el tamaño de la ración para que los valores de grasas, azúcares y calorías sean más favorables y atractivos.

Reportar la información nutrimental de raciones que no suelen corresponder a lo que consumimos

¿Cómo evitar caer en este engaño? Lee el tamaño de la ración y verifica que sea la misma cantidad que piensas consumir.

Engaño #2: Destacar un ingrediente de forma ostentosa aunque se encuentre sólo en pequeñas cantidades

Frecuentemente el etiquetado destaca de forma ostentosa un ingrediente que supuestamente otorga la categoría de “más saludable” al producto, pero en realidad sólo lo incluye en una cantidad súper pequeña. Por ejemplo, la mayonesa “La Costeña” destaca que contiene Omega 3, mientras que este ácido graso esencial está solamente en 0.028%; o las papitas Pringles que resaltan ser de aceite de oliva, pero el aceite de oliva está casi al final de la lista después del aceite de maíz, algodón, semilla de soya, semilla de girasol.

Destacar un ingrediente de forma ostentosa aunque se encuentre sólo en pequeñas cantidades

¿Cómo evitar caer en este engaño? Verifica que este ingrediente se encuentre en los primeros lugares de la lista (recuerda que los ingredientes están reportados en orden descendente, es decir, de más a menos).

Engaño #3: Usar expresiones como “con X% menos grasa o con Y% menos azúcar”

En Europa ya está prohibido desde el 2012 utilizar expresiones como éstas  ya que resultan “ambiguas, equívocas y engañosas para el consumidor”, al no especificar el contenido anterior de ese nutrimento, no sabemos si, aun restándole ese tanto por ciento, la cantidad sigue siendo alta o ya es baja. Sin embargo, en México seguimos viendo estos mensajes en la publicidad de los alimentos. Por ejemplo, en las tortillinas o el pan Bimbo con 50% menos grasa, o en la salsa cátsup con 75% menos azúcar.

Usar expresiones como “con X% menos grasa o con Y% menos azúcar

¿Cómo evitar caer en este engaño? ¡Lee la tabla nutrimental! De manera general te recomiendo que elijas sólo los productos que tengan 3 gramos o menos de grasa (lípidos totales), 0 gramos de grasas trans, 10 gramos o menos de azúcar, y 140 miligramos o menos de sodio POR PORCIÓN QUE VAS A CONSUMIR.

Engaño #4: Resaltar mensajes intrascendentes

No tiene sentido encontrar un aceite vegetal  donde se especifique “libre de colesterol”, ya que el colesterol sólo está presente en los productos de origen animal, o “leche con calcio”, ya que sabemos que cualquier leche lo contiene.

Aunque nos parezcan mensajes absurdos, lo cierto es que se destacan en las etiquetas para incitar al consumidor a elegir ese producto y no otro, aprovechándose del desconocimiento o de la prisa al comprar.

Resaltar mensajes intrascendentes

¿Cómo evitar caer en este engaño? No te lleves el producto sólo porque tiene esta leyenda, revisa la información nutrimental igual que harías con cualquier otro producto que no la tenga y checa que cumpla con las especificaciones de los puntos anteriores.

En conclusión, existen muchos engaños mercadológicos que buscan incrementar las ventas de las empresas y NO la salud de la población, no obstante, en este post quise incluir únicamente los que de acuerdo en mi opinión son los más comunes.

Si a esto le sumamos otras estrategias que aumentan la confusión como imágenes de vida sana y deporte incluso en alimentos ricos en grasas y azúcares, promociones y regalos (especialmente dirigidas a niños), gráficos difíciles de interpretar en los que mediante colores o tamaños se destaca sólo lo que interesa, etc…parece que el comprar sin que nos manipulen se convierte casi en misión imposible, sin embargo, a partir de hoy espero que tengas más herramientas para convertir esta misión imposible en una despensa más saludable #eligelomejor

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Categorías: Despensa inteligente, Tips

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  1. […] algunos refrescos.  Por otro lado, la información nutrimental que se reporta es la de 200 ml (como muy frecuentemente sucede con los etiquetados, y ya lo habíamos platicado en este post), por lo que para conocer el contenido total de calorías y azúcar de todo el envase tenemos que […]

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