De 100 a 78 kg. La historia de cómo logré mi peso ideal

Cuando llegué con Fer pesaba 100 kg, llevaba un par de meses de haber entrado al gimnasio, 1 hora aproximada de cardio, 2 ó 3 veces por semana; pero en ese par de meses no había bajado ni un gramo de peso ¿por qué? En parte porque tenía la típica idea de “Bueno, si voy al gym, quemo todo lo que como, así que obvio después del gym puedo comer lo que quiera y lo bajaré sin problema”, pero realmente el problema estaba en que no sabía comer, no sabía hacer ejercicio, y no tenía la más remota idea de cómo funcionaba mi cuerpo….

Diego L. nos comparte su historia de cómo perdió 22 kg y lo mejor, cómo ha logrado mantenerse 7 meses después de haber llegado a su meta. ¡Inspírate con su historia y aprende de sus aciertos! Tú puedes ser la próxima historia que comparta en este espacio. 

Elige nutrición: Diego, ¿cuál fue el “secreto” para perder 22 kilos?

Diego: Aprender a comer. Hay un gran número de dietas y muchas son realmente eficaces para bajar de peso rápidamente, pero el problema radica en que después de que llegues a tu peso, no tendrás la menor idea de cómo comer. Yo no tenía la menor idea de cómo comer, siempre me ha encantado la comida, lo cual obviamente llevó a que pesara 100 kg, pero el mayor problema es que no estaba consciente de la forma de comer. Y esa ha sido la claves para que, 22 kilos después, me siga manteniendo: ¡aprende a comer! en serio…

EN: ¿Dejaste de comer algún alimento?

D: No, el plan de nutrición que me Fer me dio, fue justamente ese. Comer de todo, por porciones y empezar a comprender qué es lo que iba a comer, cuánto iba a comer y en qué momento del día. Al principio varias personas cercanas me dijeron que no iba a bajar así, que dejara de comer tal o cual cosa, que ellos habían hecho una dieta en donde bajaron 5 kilos en dos semanas y demás. No importa lo que diga la gente, debes de aprender a comer. No se trata de comer un gajo de naranja durante todo el día, es saber cuántos gajos de naranja puedes comer y con qué alimentos complementarlos. No es dieta, es un plan de alimentación.

EN: ¿Puedes compartirnos los “trucos” que te ayudaron a NO abandonar el proceso hasta llegar a tu meta?

D: Uno de los trucos es comprender qué es lo que hace que comas de determinada manera. Varios, y chance tú también, cuando estamos tristes o ansiosos, recurrimos a la comida en búsqueda de confort, y durante ese momento, uno se siente más tranquilo. Pero la comida no cura esa tristeza, y puedo estar seguro de lo sabes por experiencia propia. Piensa en la siguiente analogía: Tienes un esguince, puedes tomarte una pastilla para el dolor, y durante el tiempo que ésta tenga efecto te sentirás bien, podrás caminar y hacer tu día normal, pero, el esguince seguirá hasta que lo tratemos directamente, es más, si lo único que haces es tomar pastillas el esguince empeorará.

Otro truco es haz el esfuerzo de pensar a futuro, es difícil, sí, pero normalmente solemos dejarnos llevar por el momento, por lo que satisfaga el placer “¿hamburguesa con doble con queso, papas y refresco, o hamburguesa sencilla con ensalada y agua?” Obvio en el momento el súper combo se ve y suena delicioso, pero 30 minutos después de comerlo viene la culpa, y ¡aguas! porque se vuelve un ciclo: Estoy triste y como mal –> por comer mal me siento triste –> estoy triste y como mal. Creo que te puedes dar una idea de cómo eso sólo traerá resultados negativos.

EN: Has mantenido ya ese peso desde hace más de medio año, ¿cómo le hiciste para no “rebotar”?  

D: Me volví consciente de mis hábitos, constantemente me refuerzo lo que quiero en un futuro, y pidiendo apoyo a los más cercanos. Es un trabajo, pero uno que vale cada momento, porque después de un tiempo, y siempre hay que tener en mente que no importa cuánto, he logrado lo que quise, y ese gusto, es mucho mayor a comer 6 taquitos de pastor en un martes por la noche. Y bueno, es cierto que aún los como, pero sé cuándo, sé por qué, y sé qué tengo que hacer al día siguiente para mantenerme en mi meta.

¡Gracias Diego por compartir tu historia!

Espero que su testimonio inspire a más personas a animarse a aprender a comer, a dejar de hacer dietas milagro o de consumir productos “mágicos”, que lo único que hacen es dañar su salud. “Lo importante no es llegar primero, sino saber llegar”.

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2 comentarios

  1. GRISELDA HERNANDEZ ESPINOZA
    9 Abril, 2016

    Buenas tardes, me gustaría saber si existe algun tipo de dieta especial para un enfermo nefropata, y si tu la puedes atender. Mi esposo tiene problemas con el riñon, pero tiene sobrepeso y no se como motivarlo a que baje de peso, eso seria beneifco para su riñ{on. Tu podrias ayudarme.???

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